
El pasado 14 de octubre, Drizzly Grizzly, en Gdańsk, recibió una interesante combinación de metal extremo con la presentación de Belphegor, Krisiun, Asagraum y A Call for Revenge, en una fecha organizada por Knock Out Productions. Asistí junto a mi novia, acreditado como prensa de Metallerium, para una noche que reunió distintas expresiones de la música extrema, desde el deathcore más retorcido hasta el blackened death metal de los austríacos que encabezaban el cartel.
Llegamos temprano y pudimos disfrutar de las cuatro presentaciones, cada una con una personalidad bastante definida. Aunque se trataba de un cartel dominado por el black y el death metal, la diversidad de propuestas permitió que la velada tuviera distintos matices, sin perder de vista su denominador común: la oscuridad, la agresividad y una marcada inclinación por los sonidos más extremos.
Los encargados de abrir la jornada fueron los mexicanos A Call for Revenge, una agrupación de deathcore que combina la contundencia característica del género con elementos más oscuros y retorcidos.


No soy precisamente un seguidor habitual del deathcore, pero hay una vertiente que sí me interesa: aquella que se aleja de las fórmulas más previsibles para explorar sonidos extraños, malignos y casi grotescos. Bandas como Humanity’s Last Breath y Disembodied Tyrant representan bastante bien esa inclinación personal, y encontré algunos puntos de conexión con lo que ofreció A Call for Revenge.
Su propuesta destacó por una construcción sonora pesada y retorcida, con melodías que permanecían en la memoria y una atmósfera bastante particular. El sonido estuvo a la altura y la interpretación fue convincente, especialmente en el caso del vocalista, cuya presencia y desempeño resultaron particularmente impresionantes.
Fue una apertura sólida, capaz de captar la atención desde el comienzo y de demostrar que el deathcore puede ofrecer bastante más que una sucesión de breakdowns y golpes de efecto. Cuando se apuesta por una identidad sonora propia y se ejecuta con convicción, el resultado puede ser bastante interesante.
Desde los Países Bajos llegó Asagraum, una agrupación femenina de black metal cuya propuesta se mueve entre la disonancia, la oscuridad y una interpretación instrumental de gran solidez.
Ya había escuchado algunos temas de la banda antes del concierto, por lo que tenía cierta idea de lo que podía encontrarme. En directo, su música confirmó esa impresión: un black metal que, personalmente, relaciono más con la vertiente disonante de bandas como Deathspell Omega, aunque también conserva elementos de esa oscuridad asociada a la tradición noruega.


No hablaría necesariamente de post-black metal. Lo que encontré fue una propuesta que trabaja con estructuras inquietantes, pasajes disonantes y una atmósfera sombría, sin abandonar la contundencia propia del género.

Todas las integrantes estuvieron a la altura, pero la baterista destacó especialmente por su solidez y precisión. Su interpretación sostuvo una música que exige bastante coordinación para mantener el equilibrio entre la agresividad, las variaciones y los pasajes más atmosféricos.
Asagraum ofreció una presentación convincente, demostrando que su propuesta tiene suficiente personalidad para desenvolverse con fuerza dentro de una escena en la que abundan las agrupaciones que recurren a fórmulas similares.
Lista de Canciones:
01. They Crawl from the Broken Circle
02. Leviathan
03. Impure Fire
04. Black Sun Prayer
05. Daar waar ik sterf
06. Abomination's Altar
Con Krisiun llegó uno de los momentos más esperados de la noche para quienes seguimos el death metal desde hace décadas. Los brasileños abrieron su presentación con «Ravager», perteneciente a Conquerors of Armageddon, un disco que considero una especie de Reign in Blood sudamericano.
Y no es una comparación gratuita. La manera en que Krisiun construyó su identidad durante aquellos años tenía una intensidad particular: velocidad, precisión, violencia y una ejecución que parecía avanzar sin conceder demasiado espacio para respirar. Su propuesta representó una forma de entender el death metal que hoy, al menos desde mi perspectiva, parece ocupar un lugar menos visible dentro de las tendencias dominantes.


El death metal tradicional no parece disfrutar actualmente de la misma atención que otros estilos más asociados a las nuevas generaciones y a la cultura de internet. La música extrema también ha cambiado sus códigos de difusión y consumo. En una época dominada por TikTok, los contenidos breves y las tendencias que aparecen y desaparecen rápidamente, una propuesta tan directa, oscura y agresiva como la de Krisiun puede parecer ajena a buena parte del público más joven.
También existe una distancia generacional que me parece natural. No es necesariamente una cuestión de calidad musical, sino de identificación. Cuando yo era niño, por ejemplo, los amigos de mi padre —mecánicos, bigotones y con una estética que podía recordar a Tony Iommi— pertenecían a un mundo que no sentía como propio. Algo similar puede suceder hoy con quienes descubren el metal a través de referencias completamente distintas.
Dicho esto, sería un error confundir la menor presencia de ciertos estilos en las tendencias actuales con una pérdida de valor musical. Krisiun sigue siendo una demostración de lo que puede conseguir una banda cuando construye su identidad alrededor de la intensidad, la precisión y una visión muy definida del metal extremo.

Su presentación recorrió distintas etapas de su discografía y volvió a poner de manifiesto esa estructura musical neurótica que siempre me ha resultado atractiva. Hay una tensión permanente en sus composiciones, una manera de encadenar riffs y cambios que puede recordar, desde diferentes perspectivas, a propuestas como Revocation y otras expresiones técnicas y agresivas del death metal.
La historia de Krisiun también permite recordar cómo evolucionó el género después de su primera gran explosión durante los años noventa. Aquella década dejó una escuela fundamental, pero la música extrema siguió desarrollándose, ganando complejidad y explorando otras formas de agresividad. En ese proceso, bandas como Krisiun y Angelcorpse ocuparon un lugar importante dentro de una vertiente que llevó la intensidad y el virtuosismo todavía más lejos.
Personalmente, fue una alegría volver a encontrarme con los brasileños. Ya había conversado con ellos en torno a 2015 o 2016, y esta vez también tuve la oportunidad de intercambiar algunas palabras con sus integrantes. Son músicos de una trayectoria considerable que, lejos de proyectar una imagen distante, se mostraron simpáticos y cercanos.
Al final, también hay algo que me gusta especialmente de esa generación: la posibilidad de compartir una conversación, recordar viejos tiempos y disfrutar de la música sin demasiadas formalidades. Krisiun conserva esa combinación de profesionalismo y cercanía que hace que encontrarse nuevamente con una banda de estas características tenga un valor que va más allá del concierto.
En lo musical, su actuación fue una demostración contundente de que el death metal ejecutado con convicción no necesita adaptarse a las tendencias del momento para mantener su fuerza.
Lista de Canciones:
01. Ravager
02. Vicious Wrath
03. Apocalyptic Victory
04. Scourge of the Enthroned
05. Endless Madness Descends
06. Blood of Lions
07. Hatred Inherit
El cierre quedó en manos de Belphegor, la agrupación austríaca que lleva décadas desarrollando su particular combinación de black metal y death metal.
Para mí, Belphegor pertenece a esa generación de bandas extremas que consiguió llevar la agresividad del género hacia una dimensión más oscura, teatral y reconocible. Recuerdo perfectamente el impacto que me produjo escuchar Lucifer Incestus. Fue una de esas experiencias en las que basta con darle al botón de reproducción para sentir que algo te acaba de volar la cabeza.
El disco tenía una intensidad muy particular, con riffs de thrash metal desquiciados y una violencia que lo convertía en una experiencia especialmente memorable. Recuerdo también aquella época en que muchos seguidores del metal extremo llevaban el álbum prácticamente como una declaración de principios, cantando sus temas y compartiendo el entusiasmo por una obra que tenía una personalidad muy definida.


El tiempo ha pasado y Belphegor ha seguido desarrollando su lenguaje musical. En comparación con la crudeza de Lucifer Incestus, su sonido actual me parece más centrado en la construcción de melodías oscuras, memorables y casi cinematográficas. No necesariamente menos agresivas, pero sí más elaboradas desde el punto de vista de la composición y de la atmósfera.
Había visto a la banda en junio, aunque desde una posición más alejada. En esta ocasión pude observar el espectáculo de cerca y prestar atención tanto a la ejecución musical como a los elementos visuales que acompañan su presentación.
Lo que encontré fue un concierto que, si bien sonó muy bien, me pareció menos centrado en la fuerza inmediata y más orientado a construir una experiencia ritual. Las líneas vocales graves de Helmuth, las poses, la puesta en escena y la cuidada parafernalia contribuyeron a crear una atmósfera que invitaba a observar el espectáculo casi de manera hipnótica.

En este sentido, creo que Belphegor se disfruta especialmente cuando uno comprende que su propuesta no consiste únicamente en tocar rápido, golpear con fuerza o acumular blast beats. Hay una dimensión estética que resulta fundamental para entender lo que la banda intenta transmitir.
Su imaginario toma elementos de la iconografía católica y cristiana, así como de determinadas formas de ceremonial religioso, para invertirlos y transformarlos en una representación grotesca, blasfema y deliberadamente provocadora. No se trata de una reproducción literal de esos rituales, sino de una apropiación estética que utiliza sus símbolos, su solemnidad y su oscurantismo para construir algo opuesto a su significado original.
El resultado es una especie de ceremonia profana en la que la música, la imagen y la gestualidad forman parte de un mismo lenguaje. De cerca, esa dimensión me pareció incluso más interesante que la pura demostración de fuerza que esperaba encontrar.
La ejecución instrumental también estuvo a la altura, con una batería especialmente precisa y contundente que sostuvo el peso de las composiciones. El conjunto sonó compacto, permitiendo que las melodías y los pasajes más oscuros conservaran su presencia sin que la producción escénica terminara eclipsando la música.
Quizá esperaba una presentación más agresiva en términos de impacto inmediato, especialmente por los recuerdos que conservo de los primeros discos. Sin embargo, lo que encontré fue una banda que ha desarrollado una identidad escénica muy particular y que entiende el concierto como una experiencia que va más allá de la ejecución musical.
Belphegor cerró la noche con una propuesta sólida, oscura y visualmente cuidada, reafirmando que su identidad no depende únicamente de la velocidad o la brutalidad, sino también de una estética reconocible que ha acompañado a la agrupación durante buena parte de su trayectoria.
Lista de Canciones:
01. The Procession
02. Baphomet
03. The Devil's Son
04. Sanctus Diaboli Confidimus
05. The Devils / Pactum in Aeternum
06. Stigma Diabolicum
07. Lucifer Incestus
08. Virtus Asinaria – Prayer
09. Scarlet Beast – Leviathan
10. Totentanz – Dance Macabre
11. Lobpreiset Das Biest! (Kapitel I)
12. Belphegor – Hell's Ambassador

Megadeth - Megadeth - 2026
Karnivool - In Verses - 2026
Locus Noir - Shadow Sun - 2026
Buried - Imagined Deformation - 2026
Exhumed - Red Asphalt - 2026
Entrevista a Solegnium (Edward Parra)
Entrevista a Enthroned (Nornagest)
Entrevista a Sun of the Dying (Daniel y Roberto)
Entrevista a Putrid (Miguel Ángel Beraun)
Entrevista a Phobocosm (Samuel Dufour)
Bandas Suecas que cambiaron las reglas del juego en el Metal mundial
Ranking de lo peor a mejor de Dream Theater
Ranking de lo peor a mejor de Testament
Lo mejor de Chile 2025 (Macslaughterday)
Lo mejor del 2025 (Vlad)
Echoid presentan nuevo sencillo Break The Circuit de nuevo álbum The Silent Era
Lȳkaa presentan nuevo sencillo At His Behest de nuevo álbum Light Eater
Bright Curse presentan nuevo sencillo The Fates de nuevo álbum Fatum
The Erinyes presentan nuevo sencillo Agony & Ecstasy de nuevo álbum Hide And Seek
Empath presentan nuevo sencillo Only The Dead de nuevo álbum homónimo
Burning Creation presentan nuevo sencillo Nothing's Gonna Save You de nuevo álbum Breath of Fire
Pensées Nocturnes presentan nuevo sencillo Et Merde... de nuevo álbum Alignement Désastre
Chaos Motion presentan nuevo sencillo Paroxysmal Entity de nuevo álbum homónimo
Black Metal
Schizo Deluxe
Enchiridion
Blood Has No Limit
Fused