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Quizás pocas cosas puedan desilusionar y desencantar más a los seguidores de una gran banda que la disociación de la misma, pero en el caso de Angra la situación puede ser particularmente distinta. Luego de los problemas surgidos en el seno de la banda después de la publicación de su tercer disco de estudio “Fireworks” (1998), los diferentes miembros de la agrupación carioca decidieron tomar caminos separados. Por un lado, los guitarristas Kiko Loureiro y Rafael Bittencourt continuaron con la historia de Angra junto a tres nuevos valores –Edu Falaschi (voz), Felipe Andreoli (bajo) y Aquiles Priester (batería)- editando primero un fabuloso álbum de estudio titulado “Rebirth” (2001) y después el destacadísimo EP “Hunters And Prey” (2002), por lo que el resto de ex integrantes no iban a tener las cosas nada fáciles. Sin embargo el vocalista Andre Matos junto al bajista Luis Mariutti y al batería Ricardo Confessori se unieron al guitarrista Hugo Mariutti y formaron Shaman, una banda de inusitada fuerza, técnica y calidad interpretativa, aunque con el reconocido estilo, técnica y carisma vocal de Matos liderando todos los temas del disco.
Después de un año de mucho trabajo en composiciones, ensayos, pre-producción, grabaciones y mezcla, además de muchos otros aspectos que envuelven la producción de un álbum, el tan aguardado disco de estreno de Shaman, “Ritual” (2002), está totalmente finalizado.
El nombre de la nueva banda de Matos y Cía. refleja claramente la orientación de “Ritual”, un disco muy emparentado con el “Holy Land” (1996) de Angra, álbum donde se incluyó el tema “The Shaman” compuesto únicamente por Matos y donde el cantante solista fue partícipe en la composición de la totalidad de canciones.
Con un primer álbum conceptualmente envolvente, Shaman explota los temas que originaron el propio nombre de la banda, buscando abarcar temática y musicalmente las más diversas culturas sudamericanas –como la maya, azteca e inca- y sus respectivos rituales, usando para ello instrumentos poco usuales dentro del sonido típicamente power metal como quenas, zampoñas, charangos, gaitas, tambores celtas así como percusión árabe, latina y africana. Además, para aumentar el encanto del álbum, éste cuenta con diversas participaciones de lujo como la de Derek Sherinian (ex Dream Theater) en los teclados de “Over Your Head”, Sascha Paeth (Virgo, ex Heavens Gate) en la guitarra y Tobias Sammet (Edguy, Avantasia) compartiendo su potente voz en el corte final “Pride”.
La primera pista del disco, “Ancient Winds”, es la intro ambiental que da paso al excelente “Here I Am” -un corte muy cercano al gran “Z.I.T.O.” de Angra-, veloz y furioso corte con unos interludios pianísticos realmente fantásticos y donde Hugo Mariutti nos muestra su efectividad en las seis cuerdas. Otros cortes que también resuman mucha velocidad, fuerza y potencia son “Time Will Come” –con unas suaves gaitas de fondo- pero sobretodo la final “Pride”, dotada de mucho borboteo guitarrero y cantada a dúo por Matos y Sammet, haciéndonos recordar muchos de los mejores pasajes de Edguy y Avantasia.
Cortes menos fulminantes pero genuinamente heavies como “Distant Thunder”, la melódica “Blind Spell” y el tema-título “Ritual” -con unos teclados de clarísima influencia new age- también destacan al lado de canciones más lentas y pausadas como la de aires folk sudamericanos “For Tomorrow” y el suave discurso sinfónico “Fairy Tale”. Resumiendo, “Ritual” cumple un papel totalmente sobresaliente como álbum de estreno de Shaman, una banda que promete un futuro más que brillante.
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