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“Vovin” (1998) es ya el séptimo disco de estudio de los suecos Therion, y es también el segundo álbum en el que el líder de la banda escandinava, Christofer Johnsson, le pone como título el nombre de su mascota favorita. Al igual que el anterior “Theli” (1996) en hebreo, “Vovin” significa dragón en la lengua de la magia negra denominada Enochian.
Al lado del propio Johnsson en las guitarras y teclados, son parte de Therion: el también guitarrista Tommy Eriksson, el batería Wolf Simons y el bajista Jan Kazda. Como músicos invitados participaron en la grabación de este “Vovin”: Waldemar Sorychta (guitarras adicionales), Siggi Bemm (guitarras adicionales) y Lorentz Aspen (órgano Hammond). Además también se usaron coros operísticos y orquestación adicional (Indigo Orchestra). De hecho, la evolución de su sonido alcanza nuevos límites en este grandioso disco, permitiéndose la banda usar por primera vez una orquesta sinfónica real.
Para este “Vovin”, Christofer Johnsson y Cía. se fueron a grabar a los Woodhouse Studios entre diciembre del ‘97 y enero de este año, bajo la cuidada producción del reputadísimo técnico Sigfried Bemm.
El mismo Johnsson ha etiquetado su última evolución musical como una combinación entre el heavy metal tradicional de Iron Maiden y la ópera clásica de Guissepe Verdi, con un toque melancólico y decididamente innovador, con los mismos conceptos sobre las ciencias ocultas y las alusiones alquimísticas omnipresentes que siempre han jugado un papel primordial en las letras de Therion.
En esta ocasión, a parte de los músicos de estudio utilizados, comparten las voces Martina Hornbacher (ex Dream Of Sanity), Sarah Jeizibel Deva (quién habitualmente colabora con Cradle Of Filth) y Ralf Scheepers (Primal Fear, ex Gamma Ray). Cabe destacar la única participación del mencionado Scheepers en el disco, en el estupendo corte “The Wild Hunt”, donde descarga toda su potencia de voz como en sus mejores momentos con Gamma Ray y Primal Fear.
Otros temas para destacar son sin duda el inicial “The Rise Of Sodom And Gomorrah”, el potente “Wine Of Aluqah”, el mencionado heavy metalero “The Wild Hunt”, el melódico “Eye Of Shiva” y el pausado “Morning Star”, aunque todo el álbum en sí es estupendo. Sólo hay que imaginarse una combinación entre su excelente álbum de remezclas y versiones “A’arab Zaraq Lucid Dreaming” (1997), el más primigenio “Lepaca Kliffoth” (1995) y el ya citado “Theli”. Simple y sencillamente, una obra maestra.
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